Acciones sobre Equidad de Genero
Posicionamiento de las Redes para La Equidad de Género
De San Salvador, Zacatecoluca, y Santa Tecla.
En la última década la condición educativa de las mujeres ha avanzado en determinados aspectos, se ha logrado aumentar el índice de mujeres alfabetizadas, así como la matricula de más niñas a los niveles básicos de educación. De igual manera la incorporación del eje de igualdad de oportunidades ha contribuido a generar opinión favorable para que las niñas accedan al sistema formal de educación. No obstante las medidas para su logro además de ser incipientes, se rigen por programas pilotos y no se identifican estrategias claras para lograr mayores y mejores resultados. Por otra parte las posibilidades de las mujeres para ingresar al sistema formal y no formal de educación además de estar determinado por la falta de políticas, están determinadas también, por la condición social de las mujeres y por las condiciones económicas en que están inmersas.
En 1994 el Gobierno de El Salvador (GOES) adquirió compromisos en la IV conferencia Mundial de la Mujer y en el año 2000 en la Conferencia Mundial de Educación para Todas y Todos para potenciar el derecho de las mujeres a la educación y para eliminar las desigualdades de género. Estos compromisos relacionados con mejorar la calidad educativa desde la perspectiva de género, eliminar el analfabetismo femenino e impulsar estrategias para que la mayoría de mujeres accedan a la educación, han sido cumplidos de manera formal, formulando políticas en instrumentos como el Plan Nacional de Educación para todos y todas, la Política Nacional de la Mujer y la incorporación del eje transversal de igualdad de oportunidades en la currícula educativa.
Sin embargo, los esfuerzos del MINED por impulsar programas útiles para incorporar el eje de igualdad de oportunidades han sido muy limitados. Básicamente se han concentrado en dos programas APREMAT (proyecto de apoyo a la Reforma Educativa en la Educación Media Técnica) y "Educación para la Vida", los cuales tuvieron su nacimiento vinculados a la Reforma Educativa y, aunque el Programa de Educación para la Vida nació en el 2001 y todavía permanece como tal, ha perdido protagonismo y relevancia dentro de la estructura y el quehacer del MINED. En el Plan 2021 no hay ningún elemento nuevo que favorezca la eliminación de las disparidades de género en la educación (objetivo 5 de Dakar), simplemente, aunque no de manera explícita, se entiende que la incorporación de eje de género queda en manos de la Gerencia de Educación para la Vida, como se venía haciendo con anterioridad. Manteniendo ausentes estrategias de revisión curricular, formación de docentes, registros de índices de discriminación a mujeres, etc. Y limitando su intervención a tercer ciclo y bachillerato.
En definitiva, lo que se observa con el Plan 2021 es una nueva ruptura con el trabajo que se venía desarrollando en gobiernos anteriores, Desde el inicio del Plan Decenal de la Reforma Educativa, en el que se plantearon los primeros proyectos como experiencias pilotos, se ha venido implementando programas enmarcados en políticas de gobierno, los cuales han innovado propuestas sin evaluar los resultados y procesos anteriores, al mismo tiempo que mantenían el enfoque general de la educación en función de un proyecto ideológico y económico del partido gobernante y no en función del desarrollo integral y equitativo de las personas y el ejercicio del derecho de la ciudadanía.
Redes de Docentes para la Equidad de Género
Antecedentes
La educación para la equidad de género esta concebida desde dos perspectivas: la calidad de la educación a través de la cual se elimine la practica sexista, que como sistema de valores reproduce la desigualdad y la discriminación hacia las niñas y mujeres y el acceso a la educación concebido como un problema que está determinado por las condición genérica y por las condiciones socioeconómicas en la que están inmersas las niñas y las mujeres. Ambos factores condicionan de manera dual la posibilidad de acceder al sistema educativo en igualdad de condiciones que los hombres.
Las Redes de Docentes para la Equidad de Género, son un espacio donde maestras y maestros conocemos, nos apropiamos, impulsamos y demandamos una educación con Equidad de Género. Constituyen un esfuerzo de organización facilitado por las/os docentes que las integramos a través de un comité de coordinación y la asesoría de Las Dignas.
La primera red docente en San Salvador se conformó en el 2003 y actualmente esta integrada por 92 docentes entre mujeres y hombres. A partir de esta experiencia se conformó en el 2005 la red de docentes de Zacatecoluca y en el 2007 la de Santa Tecla, las cuales cuentan con un aproximado de 50 docentes inscritos y activos/as. Aunque actualmente es un esfuerzo integrado principalmente por mujeres, el carácter de la red es mixto con el fin de que la educación para la equidad de género sea promovida por hombres y mujeres. Las y los docentes proceden del área metropolitana de San Salvador y en el caso de Zacatecoluca y Santa Tecla de la zona rural y urbana del municipio, los cuales en su mayoría forman parte del sistema educativo público.
En lo que respecta a la sensibilización es importante destacar que las/los actuales integrantes de la Red están conscientes y sensibilizados en la necesidad de una educación para la equidad.
La escuela es el lugar donde muchos niños y niñas pasan la mayor parte de su infancia y adolescencia, y es el lugar destinado para la enseñanza y preparación de las futuras generaciones, pero es al mismo tiempo el espacio de transmisión de la cultura, valores, costumbres y por lo tanto, de los estereotipos, los patrones y, en definitiva, las formas de discriminación.
Es por ello que vemos la necesidad de conformar un espacio en el cual el y la docente pueda reflexionar sobre las prácticas sexistas y sobre las estrategias adecuadas para lograr una educación con equidad.
Evidentemente la tarea no es nada fácil, pero confiamos en que cada vez serán mas las personas que se sumen a este esfuerzo y contribuyamos todos y todas a garantizar la igualdad de oportunidades; así como, una educación integral, de calidad y con equidad de género.
Acciones principales que se impulsan a través de las redes son:
Reuniones de asesorías mensuales
Certamen de creación literaria No Sexistas
Implementación de pasos del Modelo de Educación No Sexista
Capacitación y formación a docentes y jóvenes
Campaña contra la violencia de género en centros educativos
Conformación y seguimiento a comités estudiantiles de género
Intercambio entre redes de docentes
Encuentros de docentes para la equidad de género
Conmemoración de fechas importantes: 8 de marzo: Día internacional de la mujer; 21 de Junio: Día nacional para una educación no sexista
Incidencia hacia los consejos municipales
Coordinaciones con los comités de educación de las asociaciones y/o grupos de mujeres
Marco Legal en que sustentamos nuestras acciones
A nivel internacional, es importante resaltar que el Gobierno de El Salvador ha adquirido diversos compromisos encaminados a eliminar las desigualdades entre los géneros en materia social y educativa:
- La convención de las Naciones Unidas en 1979 contra todo tipo de discriminación hacia las mujeres.
- Cumbres Mundiales sobre la Mujer: en Copenhague 1980, Nairobi en 1985 y Beijing en 1995
- Cumbre de la "Campaña Mundial Educación para Todos", en Jomtiem, 1990 y Dakar, 2000.
La campaña mundial contempla seis objetivos prioritarios para mejorar la calidad educativa y el acceso a la educación. En tres de estos se plantea específicamente la disminución de las desigualdades de género antes del 2015:
· Velar porque antes del año 2015 todos los niños, y sobre todo las niñas y los niños que se encuentren en situaciones difíciles y los que pertenecen a minorías étnicas, tengan acceso a una enseñanza primaria gratuita y obligatoria de buena calidad y la terminen.
· Aumentar de aquí al año 2015 el número de adultos alfabetizados en un 50%, en particular tratándose de mujeres, y facilitar a todos los adultos un acceso equitativo a la educación básica y la educación permanente.
· Suprimir las disparidades entre los géneros en la enseñanza primaria y secundaria de aquí al año 2005 y lograr antes del año 2015 la igualdad entre los géneros en relación con la educación, en particular garantizando a las niñas un acceso pleno y equitativo a una educación básica de buena calidad, así como un buen rendimiento.
Contexto Nacional: Política Nacional de la Mujer, cuyo ente rector es el Instituto Salvadoreño para el Desarrollo de la Mujer -ISDEMU- con el planteamiento de acciones específicas. Los objetivos de la política se inspiran en los objetivos y compromisos planteados en la IV Conferencia Mundial de la mujer de Beijing (China) en 1995.
Para el área de educación, su plan de acción contempla cinco objetivos estratégicos y veinticinco acciones planteadas para el período 2000-2004. Estos fueron:
I. Promover la investigación educativa y sociocultural para identificar espacios que generen la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres.
II. Crear las condiciones para incrementar el acceso de las niñas y mujeres a la educación formal y no formal, tomando en cuenta sus necesidades e intereses.
III. Modificar las prácticas discriminatorias que se presentan en el aula y en la dinámica de la comunidad educativa.
IV. Incorporar al Currículo Nacional la perspectiva de género que garantice y promueva la posición y condición de la mujer en igualdad de oportunidades con los hombres.
V. Divulgar las acciones educativas encaminadas a mejorar la condición y posición de las niñas y mujeres para erradicar toda forma de discriminación.
Reforma educativa de 1995: Eje transversal "Igualdad de oportunidades", que en la actualidad se denomina "Educación con enfoque de género" (MINED, 2000:Pág. 29) Consiste en institucionalizar en el Sistema Educativo Nacional, los objetivos y acciones de la Política Nacional de la Mujer en el marco del mejoramiento de la calidad educativa y la formación de valores, promoviendo la equidad de género.
Principales acciones:
- Promover el desarrollo de investigación sobre la temática de género.
- Establecer un sistema de evaluación y seguimiento de la Política Nacional de la Mujer en el área de educación.
- Promover el acceso de las mujeres a la formación en carreras técnicas no tradicionales.
- Promover la continuidad escolar de las adolescentes embarazadas y madres.
- Profundizar la aplicación de la perspectiva de género en tanto eje transversal del currículo nacional.
- Fortalecer la temática de educación sexual en los programas de estudio.
- Fortalecer las relaciones equitativas en el contexto de las escuelas de padres y madres.
- Promover el respeto a la equidad de género en las diversidades culturales, políticas y religiosas.
Todas ellas abordan la urgente necesidad de mejorar las condiciones educativas de la población, en especial la femenina, destacando la implementación de acciones positivas. Por tanto, cabe resaltar que existe un amplio marco normativo y legal que avala la imperiosa necesidad de promover una educación con equidad de género tanto a nivel "formal" como "no formal".
Por otro lado, en 1999, varias organizaciones de mujeres adoptaron la iniciativa de presentar una propuesta de ley a la Asamblea Legislativa para que a través de un decreto se instalara dicha celebración en el calendario nacional. Es así como el 10 de junio de 1999, la Asamblea Legislativa de El Salvador, tomando en cuenta diferentes consideraciones que establecen la necesidad de promover una educación sin discriminación de género, DECRETÓ:
"Declárese el 21 de junio de cada año como ‘Día Nacional para una Educación No Sexista' a fin de que contribuya a la construcción de una educación formal y no formal que promueva y desarrolle actitudes, conductas y concepciones que, respetando las diferencias entre los sexos, elimine las desigualdades genéricas e incentive a la sociedad en su conjunto a la reflexión sobre ello y dé un mayor impulso a la integración de nuevos valores en todos los componentes del proceso educativo."
En ese sentido, celebrar este día implica reconocer que este sistema educativo es sexista y que debe cambiar, desde la práctica diaria escolar hasta las políticas que lo regulan, a fin de promover procesos de sensibilización que disminuyan las condiciones de discriminación, sexismo y violencia contra la población femenina en todos los ámbitos de la sociedad salvadoreña.
¿Por qué las redes impulsamos una educación con Equidad?
Problemática encontrada
El sexismo visto como una forma de discriminación por razones de sexo, que se da de manera universal y que promueve la desigualdad social entre hombres y mujeres, afecta más negativamente a las mujeres, quienes encuentran límites y dificultades para su desarrollo pleno como seres humanos.
A pesar de que las mujeres son la más afectadas por este tipo de discriminación, también en los hombres hay consecuencias negativas. El sexismo también limita en los hombres algunos comportamientos y por lo tanto su desarrollo como personas. Cuando decimos "los niños no lloran" o "los hombres no tienen miedo", etc. estamos prohibiendo sentimientos o comportamientos a los hombres.
No obstante, aunque el sexismo tiene consecuencias negativas para ambos sexos, éstas se doblan para las mujeres, porque en una sociedad como la actual se sitúa a la mujer en una posición de inferioridad y de dependencia, mientras que al hombre, le proporciona más poder sobre su entorno, haciéndolo protagonista. Es por esto que comúnmente entendemos por sexismo: las prácticas que mantienen la subordinación de las mujeres respecto a los hombres.
Las formas de discriminación hacia las mujeres son múltiples y diversas en todas las estructura de nuestra sociedad. Desde el primer ámbito, la familia, donde hombres y mujeres pasamos los primeros años de nuestra infancia, en la que se inicia la identidad sexual, se comienzan a interiorizar los roles de género, aprendiendo modelos donde se reproducen las relaciones de poder.
En el ámbito educativo, el sexismo no suele manifestarse de manera tan explícita o consciente, sino que las personas lo incorporamos a nuestra forma de ser, nuestra cultura, nuestros valores, nuestra visión del mundo, etc., de manera que se reproduce de forma automática y se transmite de generación en generación sin apenas darnos cuenta.
Usualmente, la escuela es el lugar donde muchos niños y niñas pasan la mayor parte de su infancia y adolescencia, y es el lugar destinado para la enseñanza y preparación de las futuras generaciones, pero es al mismo tiempo un espacio privilegiado de transmisión de la cultura, valores, costumbres y por lo tanto, de estereotipos, patrones y, en definitiva, de las formas de discriminación.
El Sexismo en los centros escolares es un factor que impide el desarrollo pleno del alumnado, docentes, padres y madres de familia. Pese a que el MINED ha incluido dentro de la currícula educativa como eje transversal la Equidad de Genero, la practica sexista continua en el día a día de los centros escolares. En los últimos estudios y diagnósticos realizados en los centros educativos que forman parte de las redes, así como los resultados de los certámenes de creación literaria no sexista, impulsados en los últimos años, nos siguen señalando que la problemática de sexismo está implícita y explícitamente en el ámbito escolar, algunos ejemplos encontrados:
En el ámbito administrativo:
Esta es una de las áreas que pocas veces analizamos, sin embargo, si prestamos atención podemos darnos cuenta que desde los proyectos institucionales se le da poca importancia a la equidad de género, el presupuesto es sexista, los cargos de decisión son asignados a hombres en su mayoría, la asignación de grados de manera estereotipada, y en el manual de convivencia o reglamento interno de los centros educativos las sanciones son sexistas. Las becas de estudio se otorgan sin tener en cuenta, acciones afirmativas hacia las niñas y las jóvenes y los registros académicos se manejan de forma global y no de forma desagregada lo cual invisibiliza las problemáticas específicas de las niñas.
Por otra parte en el ámbito organizativo: se evidencia que aunque en las ACES o CDE, CECE, participan muchas mujeres es necesario revisar como se asignan los cargos dentro de estos espacios que son claves en las tomas de decisiones. Nos damos cuenta que en la mayoría de los casos, los pocos hombres que participan siempre ostentan cargos altos mientras que las mujeres tienen cargos estereotipados, eso mismo se repite cuando analizamos la conformación de los comités de docentes y estudiantiles, persistiendo una preferencia masculina para dichos cargos.
En lo referente al ámbito pedagógico observamos aun separación del alumnado en el aula y en formaciones generales determinadas por el sexo, uso de lenguaje sexista en el alumnado y cuerpo docente así como en la bibliografía que se utiliza. Existe androcentrismo en las materias ya que el contenido se desarrolla alrededor de las figuras masculinas y se invisibiliza a las mujeres en la historia. Es necesario revisar el contenido de la orientación vocacional que se imparte a las jóvenes y a los jóvenes en las instituciones educativas ya que de esta orientación depende la profesión en la cual se especializaran. En el área de la Salud sexual y reproductiva existen prácticas discriminatorias por parte del alumnado y personal docente y padres y madres de familia debido a los patrones culturales que aun persisten en nuestra sociedad como por ejemplo en el trato discriminado que se da a las alumnas embarazadas; además la violencia de genero consideramos se ha incrementado por la ineficacia de las políticas publicas educativas.
Ámbito Comunitario:
En esta área encontramos los temas sexistas abordados en las escuelas de padres y madres de familia. El lenguaje sexista que utiliza quien facilita durante la sesión. Por ello consideramos de vital importancia la complementación de mecanismos de sensibilización docente en cuanto a la equidad de género. Por otra parte tenemos las actividades extracurriculares como la exaltación de la belleza de la mujer como una cualidad obligatoria de las chicas, por ejemplo: la reina de la escuela, las cachiporristas, las madrinas en los intramuros; así como la promoción de actividades masculinas para los chicos, como por ejemplo: los deportes agresivos (fútbol), participación en las bandas de paz, etc. Es decir que la participación en estas actividades extracurriculares esta condicionada a estereotipos de genero que limitan las capacidades del alumnado. Además, observamos un uso sexista de los espacios del centro educativo: las canchas, las aulas, los patios, talleres, laboratorios, etc.
Otra problemática que es preocupante es el acoso sexual que enfrentan muchas chicas por parte de sus docentes, quienes haciendo un uso abusivo del poder que tienen en la institución chantajean y presionan a las jóvenes para que hagan actos de índole sexual con ellos. Por ello consideramos que el MINED como ente rector del sistema educativo debe tomar cartas en el asunto sancionando y destituyendo de sus plazas a estos docentes que no hacen más que abusar de las jóvenes y que no aportan a garantizar que las niñas y los niños tengan una educación integral y de calidad.
Por todo lo anterior expuesto, consideramos que promover una educación no sexista es responsabilidad de las diferentes instituciones sociales. La familia, los centros educativos, los medios de comunicación, las iglesias, etc., tienen un importante nivel de compromiso, pero también cada docente, estudiante y el resto de la comunidad educativa deben jugar un papel determinante en la disminución del sexismo educativo.
Por último, y con una responsabilidad primordial, está el Ministerio de Educación, a través de sus autoridades educativas, personal directivo, coordinador y técnico, quienes dictan políticas públicas educativas y deben velar por la cobertura y calidad educativa nacional, asumiendo así los múltiples compromisos adquiridos en las diversas cumbres internacionales que han suscrito como país;
Por todo lo anterior, las Redes de Docentes para la Equidad de Género de los municipios de San Salvador, Zacatecoluca y Santa Tecla,
Demandamos al Ministerio de Educación:
Validación y desarrollo del Modelo de Educación No Sexista en los centros educativos del país.
Sensibilizar y Capacitar en la temática de Educación No Sexista a las diferentes instancias de decisión y atención del ministerio: Departamentales de educación, asesores/as, supervisoras, director@s, docentes, Junta de Vigilancia, Tribunal de la carrera Docente, CDE, ACE. CECE
Incorporar la asignatura de Género y Educación en el pensum de la carrera del profesorado y las licenciaturas.
Seguimiento e investigación efectiva a la problemática de violencia, específicamente de acoso sexual en los centros educativos.
Implementación de campañas de prevención de la violencia de género en los centros educativos
Asignación presupuestaria para el desarrollo de acciones con equidad de género en el presupuesto de educación
Validación y reconocimiento departe del ministerio de educación del trabajo de la redes en los diferentes municipios.
Para una implementación real de la Política Nacional de la Mujer y del Eje transversal de Género en la educación y de las demandas antes expuestas solicitamos la:
Creación de la Unidad de Género con su respectivo presupuesto en todas las Departamentales de educación.
Atentamente:
Comités de coordinación de las redes de San Salvador, Zacatecoluca, Santa Tecla.
<< Regresar a Proyección Social
De San Salvador, Zacatecoluca, y Santa Tecla.
En la última década la condición educativa de las mujeres ha avanzado en determinados aspectos, se ha logrado aumentar el índice de mujeres alfabetizadas, así como la matricula de más niñas a los niveles básicos de educación. De igual manera la incorporación del eje de igualdad de oportunidades ha contribuido a generar opinión favorable para que las niñas accedan al sistema formal de educación. No obstante las medidas para su logro además de ser incipientes, se rigen por programas pilotos y no se identifican estrategias claras para lograr mayores y mejores resultados. Por otra parte las posibilidades de las mujeres para ingresar al sistema formal y no formal de educación además de estar determinado por la falta de políticas, están determinadas también, por la condición social de las mujeres y por las condiciones económicas en que están inmersas.
En 1994 el Gobierno de El Salvador (GOES) adquirió compromisos en la IV conferencia Mundial de la Mujer y en el año 2000 en la Conferencia Mundial de Educación para Todas y Todos para potenciar el derecho de las mujeres a la educación y para eliminar las desigualdades de género. Estos compromisos relacionados con mejorar la calidad educativa desde la perspectiva de género, eliminar el analfabetismo femenino e impulsar estrategias para que la mayoría de mujeres accedan a la educación, han sido cumplidos de manera formal, formulando políticas en instrumentos como el Plan Nacional de Educación para todos y todas, la Política Nacional de la Mujer y la incorporación del eje transversal de igualdad de oportunidades en la currícula educativa.
Sin embargo, los esfuerzos del MINED por impulsar programas útiles para incorporar el eje de igualdad de oportunidades han sido muy limitados. Básicamente se han concentrado en dos programas APREMAT (proyecto de apoyo a la Reforma Educativa en la Educación Media Técnica) y "Educación para la Vida", los cuales tuvieron su nacimiento vinculados a la Reforma Educativa y, aunque el Programa de Educación para la Vida nació en el 2001 y todavía permanece como tal, ha perdido protagonismo y relevancia dentro de la estructura y el quehacer del MINED. En el Plan 2021 no hay ningún elemento nuevo que favorezca la eliminación de las disparidades de género en la educación (objetivo 5 de Dakar), simplemente, aunque no de manera explícita, se entiende que la incorporación de eje de género queda en manos de la Gerencia de Educación para la Vida, como se venía haciendo con anterioridad. Manteniendo ausentes estrategias de revisión curricular, formación de docentes, registros de índices de discriminación a mujeres, etc. Y limitando su intervención a tercer ciclo y bachillerato.
En definitiva, lo que se observa con el Plan 2021 es una nueva ruptura con el trabajo que se venía desarrollando en gobiernos anteriores, Desde el inicio del Plan Decenal de la Reforma Educativa, en el que se plantearon los primeros proyectos como experiencias pilotos, se ha venido implementando programas enmarcados en políticas de gobierno, los cuales han innovado propuestas sin evaluar los resultados y procesos anteriores, al mismo tiempo que mantenían el enfoque general de la educación en función de un proyecto ideológico y económico del partido gobernante y no en función del desarrollo integral y equitativo de las personas y el ejercicio del derecho de la ciudadanía.
Redes de Docentes para la Equidad de Género
Antecedentes
La educación para la equidad de género esta concebida desde dos perspectivas: la calidad de la educación a través de la cual se elimine la practica sexista, que como sistema de valores reproduce la desigualdad y la discriminación hacia las niñas y mujeres y el acceso a la educación concebido como un problema que está determinado por las condición genérica y por las condiciones socioeconómicas en la que están inmersas las niñas y las mujeres. Ambos factores condicionan de manera dual la posibilidad de acceder al sistema educativo en igualdad de condiciones que los hombres.
Las Redes de Docentes para la Equidad de Género, son un espacio donde maestras y maestros conocemos, nos apropiamos, impulsamos y demandamos una educación con Equidad de Género. Constituyen un esfuerzo de organización facilitado por las/os docentes que las integramos a través de un comité de coordinación y la asesoría de Las Dignas.
La primera red docente en San Salvador se conformó en el 2003 y actualmente esta integrada por 92 docentes entre mujeres y hombres. A partir de esta experiencia se conformó en el 2005 la red de docentes de Zacatecoluca y en el 2007 la de Santa Tecla, las cuales cuentan con un aproximado de 50 docentes inscritos y activos/as. Aunque actualmente es un esfuerzo integrado principalmente por mujeres, el carácter de la red es mixto con el fin de que la educación para la equidad de género sea promovida por hombres y mujeres. Las y los docentes proceden del área metropolitana de San Salvador y en el caso de Zacatecoluca y Santa Tecla de la zona rural y urbana del municipio, los cuales en su mayoría forman parte del sistema educativo público.
En lo que respecta a la sensibilización es importante destacar que las/los actuales integrantes de la Red están conscientes y sensibilizados en la necesidad de una educación para la equidad.
La escuela es el lugar donde muchos niños y niñas pasan la mayor parte de su infancia y adolescencia, y es el lugar destinado para la enseñanza y preparación de las futuras generaciones, pero es al mismo tiempo el espacio de transmisión de la cultura, valores, costumbres y por lo tanto, de los estereotipos, los patrones y, en definitiva, las formas de discriminación.
Es por ello que vemos la necesidad de conformar un espacio en el cual el y la docente pueda reflexionar sobre las prácticas sexistas y sobre las estrategias adecuadas para lograr una educación con equidad.
Evidentemente la tarea no es nada fácil, pero confiamos en que cada vez serán mas las personas que se sumen a este esfuerzo y contribuyamos todos y todas a garantizar la igualdad de oportunidades; así como, una educación integral, de calidad y con equidad de género.
Acciones principales que se impulsan a través de las redes son:
Reuniones de asesorías mensuales
Certamen de creación literaria No Sexistas
Implementación de pasos del Modelo de Educación No Sexista
Capacitación y formación a docentes y jóvenes
Campaña contra la violencia de género en centros educativos
Conformación y seguimiento a comités estudiantiles de género
Intercambio entre redes de docentes
Encuentros de docentes para la equidad de género
Conmemoración de fechas importantes: 8 de marzo: Día internacional de la mujer; 21 de Junio: Día nacional para una educación no sexista
Incidencia hacia los consejos municipales
Coordinaciones con los comités de educación de las asociaciones y/o grupos de mujeres
Marco Legal en que sustentamos nuestras acciones
A nivel internacional, es importante resaltar que el Gobierno de El Salvador ha adquirido diversos compromisos encaminados a eliminar las desigualdades entre los géneros en materia social y educativa:
- La convención de las Naciones Unidas en 1979 contra todo tipo de discriminación hacia las mujeres.
- Cumbres Mundiales sobre la Mujer: en Copenhague 1980, Nairobi en 1985 y Beijing en 1995
- Cumbre de la "Campaña Mundial Educación para Todos", en Jomtiem, 1990 y Dakar, 2000.
La campaña mundial contempla seis objetivos prioritarios para mejorar la calidad educativa y el acceso a la educación. En tres de estos se plantea específicamente la disminución de las desigualdades de género antes del 2015:
· Velar porque antes del año 2015 todos los niños, y sobre todo las niñas y los niños que se encuentren en situaciones difíciles y los que pertenecen a minorías étnicas, tengan acceso a una enseñanza primaria gratuita y obligatoria de buena calidad y la terminen.
· Aumentar de aquí al año 2015 el número de adultos alfabetizados en un 50%, en particular tratándose de mujeres, y facilitar a todos los adultos un acceso equitativo a la educación básica y la educación permanente.
· Suprimir las disparidades entre los géneros en la enseñanza primaria y secundaria de aquí al año 2005 y lograr antes del año 2015 la igualdad entre los géneros en relación con la educación, en particular garantizando a las niñas un acceso pleno y equitativo a una educación básica de buena calidad, así como un buen rendimiento.
Contexto Nacional: Política Nacional de la Mujer, cuyo ente rector es el Instituto Salvadoreño para el Desarrollo de la Mujer -ISDEMU- con el planteamiento de acciones específicas. Los objetivos de la política se inspiran en los objetivos y compromisos planteados en la IV Conferencia Mundial de la mujer de Beijing (China) en 1995.
Para el área de educación, su plan de acción contempla cinco objetivos estratégicos y veinticinco acciones planteadas para el período 2000-2004. Estos fueron:
I. Promover la investigación educativa y sociocultural para identificar espacios que generen la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres.
II. Crear las condiciones para incrementar el acceso de las niñas y mujeres a la educación formal y no formal, tomando en cuenta sus necesidades e intereses.
III. Modificar las prácticas discriminatorias que se presentan en el aula y en la dinámica de la comunidad educativa.
IV. Incorporar al Currículo Nacional la perspectiva de género que garantice y promueva la posición y condición de la mujer en igualdad de oportunidades con los hombres.
V. Divulgar las acciones educativas encaminadas a mejorar la condición y posición de las niñas y mujeres para erradicar toda forma de discriminación.
Reforma educativa de 1995: Eje transversal "Igualdad de oportunidades", que en la actualidad se denomina "Educación con enfoque de género" (MINED, 2000:Pág. 29) Consiste en institucionalizar en el Sistema Educativo Nacional, los objetivos y acciones de la Política Nacional de la Mujer en el marco del mejoramiento de la calidad educativa y la formación de valores, promoviendo la equidad de género.
Principales acciones:
- Promover el desarrollo de investigación sobre la temática de género.
- Establecer un sistema de evaluación y seguimiento de la Política Nacional de la Mujer en el área de educación.
- Promover el acceso de las mujeres a la formación en carreras técnicas no tradicionales.
- Promover la continuidad escolar de las adolescentes embarazadas y madres.
- Profundizar la aplicación de la perspectiva de género en tanto eje transversal del currículo nacional.
- Fortalecer la temática de educación sexual en los programas de estudio.
- Fortalecer las relaciones equitativas en el contexto de las escuelas de padres y madres.
- Promover el respeto a la equidad de género en las diversidades culturales, políticas y religiosas.
Todas ellas abordan la urgente necesidad de mejorar las condiciones educativas de la población, en especial la femenina, destacando la implementación de acciones positivas. Por tanto, cabe resaltar que existe un amplio marco normativo y legal que avala la imperiosa necesidad de promover una educación con equidad de género tanto a nivel "formal" como "no formal".
Por otro lado, en 1999, varias organizaciones de mujeres adoptaron la iniciativa de presentar una propuesta de ley a la Asamblea Legislativa para que a través de un decreto se instalara dicha celebración en el calendario nacional. Es así como el 10 de junio de 1999, la Asamblea Legislativa de El Salvador, tomando en cuenta diferentes consideraciones que establecen la necesidad de promover una educación sin discriminación de género, DECRETÓ:
"Declárese el 21 de junio de cada año como ‘Día Nacional para una Educación No Sexista' a fin de que contribuya a la construcción de una educación formal y no formal que promueva y desarrolle actitudes, conductas y concepciones que, respetando las diferencias entre los sexos, elimine las desigualdades genéricas e incentive a la sociedad en su conjunto a la reflexión sobre ello y dé un mayor impulso a la integración de nuevos valores en todos los componentes del proceso educativo."
En ese sentido, celebrar este día implica reconocer que este sistema educativo es sexista y que debe cambiar, desde la práctica diaria escolar hasta las políticas que lo regulan, a fin de promover procesos de sensibilización que disminuyan las condiciones de discriminación, sexismo y violencia contra la población femenina en todos los ámbitos de la sociedad salvadoreña.
¿Por qué las redes impulsamos una educación con Equidad?
Problemática encontrada
El sexismo visto como una forma de discriminación por razones de sexo, que se da de manera universal y que promueve la desigualdad social entre hombres y mujeres, afecta más negativamente a las mujeres, quienes encuentran límites y dificultades para su desarrollo pleno como seres humanos.
A pesar de que las mujeres son la más afectadas por este tipo de discriminación, también en los hombres hay consecuencias negativas. El sexismo también limita en los hombres algunos comportamientos y por lo tanto su desarrollo como personas. Cuando decimos "los niños no lloran" o "los hombres no tienen miedo", etc. estamos prohibiendo sentimientos o comportamientos a los hombres.
No obstante, aunque el sexismo tiene consecuencias negativas para ambos sexos, éstas se doblan para las mujeres, porque en una sociedad como la actual se sitúa a la mujer en una posición de inferioridad y de dependencia, mientras que al hombre, le proporciona más poder sobre su entorno, haciéndolo protagonista. Es por esto que comúnmente entendemos por sexismo: las prácticas que mantienen la subordinación de las mujeres respecto a los hombres.
Las formas de discriminación hacia las mujeres son múltiples y diversas en todas las estructura de nuestra sociedad. Desde el primer ámbito, la familia, donde hombres y mujeres pasamos los primeros años de nuestra infancia, en la que se inicia la identidad sexual, se comienzan a interiorizar los roles de género, aprendiendo modelos donde se reproducen las relaciones de poder.
En el ámbito educativo, el sexismo no suele manifestarse de manera tan explícita o consciente, sino que las personas lo incorporamos a nuestra forma de ser, nuestra cultura, nuestros valores, nuestra visión del mundo, etc., de manera que se reproduce de forma automática y se transmite de generación en generación sin apenas darnos cuenta.
Usualmente, la escuela es el lugar donde muchos niños y niñas pasan la mayor parte de su infancia y adolescencia, y es el lugar destinado para la enseñanza y preparación de las futuras generaciones, pero es al mismo tiempo un espacio privilegiado de transmisión de la cultura, valores, costumbres y por lo tanto, de estereotipos, patrones y, en definitiva, de las formas de discriminación.
El Sexismo en los centros escolares es un factor que impide el desarrollo pleno del alumnado, docentes, padres y madres de familia. Pese a que el MINED ha incluido dentro de la currícula educativa como eje transversal la Equidad de Genero, la practica sexista continua en el día a día de los centros escolares. En los últimos estudios y diagnósticos realizados en los centros educativos que forman parte de las redes, así como los resultados de los certámenes de creación literaria no sexista, impulsados en los últimos años, nos siguen señalando que la problemática de sexismo está implícita y explícitamente en el ámbito escolar, algunos ejemplos encontrados:
En el ámbito administrativo:
Esta es una de las áreas que pocas veces analizamos, sin embargo, si prestamos atención podemos darnos cuenta que desde los proyectos institucionales se le da poca importancia a la equidad de género, el presupuesto es sexista, los cargos de decisión son asignados a hombres en su mayoría, la asignación de grados de manera estereotipada, y en el manual de convivencia o reglamento interno de los centros educativos las sanciones son sexistas. Las becas de estudio se otorgan sin tener en cuenta, acciones afirmativas hacia las niñas y las jóvenes y los registros académicos se manejan de forma global y no de forma desagregada lo cual invisibiliza las problemáticas específicas de las niñas.
Por otra parte en el ámbito organizativo: se evidencia que aunque en las ACES o CDE, CECE, participan muchas mujeres es necesario revisar como se asignan los cargos dentro de estos espacios que son claves en las tomas de decisiones. Nos damos cuenta que en la mayoría de los casos, los pocos hombres que participan siempre ostentan cargos altos mientras que las mujeres tienen cargos estereotipados, eso mismo se repite cuando analizamos la conformación de los comités de docentes y estudiantiles, persistiendo una preferencia masculina para dichos cargos.
En lo referente al ámbito pedagógico observamos aun separación del alumnado en el aula y en formaciones generales determinadas por el sexo, uso de lenguaje sexista en el alumnado y cuerpo docente así como en la bibliografía que se utiliza. Existe androcentrismo en las materias ya que el contenido se desarrolla alrededor de las figuras masculinas y se invisibiliza a las mujeres en la historia. Es necesario revisar el contenido de la orientación vocacional que se imparte a las jóvenes y a los jóvenes en las instituciones educativas ya que de esta orientación depende la profesión en la cual se especializaran. En el área de la Salud sexual y reproductiva existen prácticas discriminatorias por parte del alumnado y personal docente y padres y madres de familia debido a los patrones culturales que aun persisten en nuestra sociedad como por ejemplo en el trato discriminado que se da a las alumnas embarazadas; además la violencia de genero consideramos se ha incrementado por la ineficacia de las políticas publicas educativas.
Ámbito Comunitario:
En esta área encontramos los temas sexistas abordados en las escuelas de padres y madres de familia. El lenguaje sexista que utiliza quien facilita durante la sesión. Por ello consideramos de vital importancia la complementación de mecanismos de sensibilización docente en cuanto a la equidad de género. Por otra parte tenemos las actividades extracurriculares como la exaltación de la belleza de la mujer como una cualidad obligatoria de las chicas, por ejemplo: la reina de la escuela, las cachiporristas, las madrinas en los intramuros; así como la promoción de actividades masculinas para los chicos, como por ejemplo: los deportes agresivos (fútbol), participación en las bandas de paz, etc. Es decir que la participación en estas actividades extracurriculares esta condicionada a estereotipos de genero que limitan las capacidades del alumnado. Además, observamos un uso sexista de los espacios del centro educativo: las canchas, las aulas, los patios, talleres, laboratorios, etc.
Otra problemática que es preocupante es el acoso sexual que enfrentan muchas chicas por parte de sus docentes, quienes haciendo un uso abusivo del poder que tienen en la institución chantajean y presionan a las jóvenes para que hagan actos de índole sexual con ellos. Por ello consideramos que el MINED como ente rector del sistema educativo debe tomar cartas en el asunto sancionando y destituyendo de sus plazas a estos docentes que no hacen más que abusar de las jóvenes y que no aportan a garantizar que las niñas y los niños tengan una educación integral y de calidad.
Por todo lo anterior expuesto, consideramos que promover una educación no sexista es responsabilidad de las diferentes instituciones sociales. La familia, los centros educativos, los medios de comunicación, las iglesias, etc., tienen un importante nivel de compromiso, pero también cada docente, estudiante y el resto de la comunidad educativa deben jugar un papel determinante en la disminución del sexismo educativo.
Por último, y con una responsabilidad primordial, está el Ministerio de Educación, a través de sus autoridades educativas, personal directivo, coordinador y técnico, quienes dictan políticas públicas educativas y deben velar por la cobertura y calidad educativa nacional, asumiendo así los múltiples compromisos adquiridos en las diversas cumbres internacionales que han suscrito como país;
Por todo lo anterior, las Redes de Docentes para la Equidad de Género de los municipios de San Salvador, Zacatecoluca y Santa Tecla,
Demandamos al Ministerio de Educación:
Validación y desarrollo del Modelo de Educación No Sexista en los centros educativos del país.
Sensibilizar y Capacitar en la temática de Educación No Sexista a las diferentes instancias de decisión y atención del ministerio: Departamentales de educación, asesores/as, supervisoras, director@s, docentes, Junta de Vigilancia, Tribunal de la carrera Docente, CDE, ACE. CECE
Incorporar la asignatura de Género y Educación en el pensum de la carrera del profesorado y las licenciaturas.
Seguimiento e investigación efectiva a la problemática de violencia, específicamente de acoso sexual en los centros educativos.
Implementación de campañas de prevención de la violencia de género en los centros educativos
Asignación presupuestaria para el desarrollo de acciones con equidad de género en el presupuesto de educación
Validación y reconocimiento departe del ministerio de educación del trabajo de la redes en los diferentes municipios.
Para una implementación real de la Política Nacional de la Mujer y del Eje transversal de Género en la educación y de las demandas antes expuestas solicitamos la:
Creación de la Unidad de Género con su respectivo presupuesto en todas las Departamentales de educación.
Atentamente:
Comités de coordinación de las redes de San Salvador, Zacatecoluca, Santa Tecla.
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